Reseña : Paradise Lost Medusa

Vuelven las reseñas, nuestro ya mítico compañero Daniel Iglesias nos desgarra a Paradise Lost,  mientras esperamos la re edición de  su disco  Belive In Nothing, disco que esperamos para el próximo mes de Junio, hemos rescatado esta reseña sobre su último disco Medusa de Nuclear Blast, a continuación la reseña completa.

 

Grupo: Paradise Lost

Disco: Medusa

Año: 2017

Formación: Nick Holmes-Voz, Greg Mackintosh-Guitarra, Aaron Aedy-Guitarra, Steve Edmonton-Bajo y Waltteri Väyrynen-Batería.

 

 

Nos hemos ido acostumbrando a que cada dos o tres años, estos prolíficos británicos nos deleiten con su calidad facturando un nuevo álbum.

En esta ocasión hemos tenido que esperar apenas dos desde su anterior redondo “The plague within”.

Deberíamos de remontarnos a 1997 con su afamado “In Réquiem”, en el que ya pudimos ir comprobando un recrudecimiento en su sonido y quien pensara que podría ser pasajero se equivocaba por disco a disco su sonido se ha ido volviendo mas y mas pesado, mas oscuro si cabe, y lo que parecía haber llegado a su punto álgido en su anterior aquí nos muestran de nuevo otra vuelta de tuerca a su sonido, con un disco que por su sonoridad podríamos encajarlo entre sus primeras obras.

Ante una primera escucha nos encontramos un disco difícil, bastante difícil de escuchar en la primera toma, y son necesarias varias escuchas para poder encontrar ese feeling tan característico en sus composiciones.

Como novedad en la formación podemos encontrar a su nuevo batería el joven Waltteri Väyrynen que sustituye en las baquetas a Adrian Erlandsson, y que cumple a la perfección su labor con momentos bastante destacables.

Bajo el nombre de “Medusa” haciendo referencia a la mitología griega pasamos a desgranarlo a continuación tema a tema.

Arrancamos con “Fearless sky”, es el tema más largo dentro de su ya dilatada carrera musical, es una canción pesada, oscura muy doom y depresiva. Un órgano tubular nos la introduce poco a poco hasta que empezamos a deleitarnos con los guturales de Holmes, su voz parece estar viviendo una segunda juventud, y a mi parecer su labor en Bloodbath ha contribuido mucho a ello. Hacia la mitad de este corte tenemos un pequeño remanso de paz, con melodías y voces limpias, pero es solo un pequeño esbozo para desembocar de nuevo en una pesadumbre que nos conducirá al final.

Si pensábamos que la decadencia se acababa, nada más lejos de la realidad, “Gods of ancient”, continúa por ese denso camino iniciado, lúgubre pero en el que ya podemos empezar a atisbar los primeros toques del genio Macintosh, son sólo pequeños retazos pero dotan de un poco mas de dinamismo al tema.

Turno para el lucimiento a base de doble bombo de su nuevo batería en “From the gallows” las reminiscencias a su obra “Gothic” son totalmente plausibles. Si nos pusiéramos aquel lejano álbum y este corte estuviese ahí incluido no nos desentonaría para nada, de nuevo trabajo genial a las guitarras, y a destacar también el bajo, que tanto aquí como a lo largo de todo el álbum goza de una distorsión tremenda haciendo su sonido más desgarrador aun.

Proseguimos con “The longest winter”, en donde las voces limpias tienen más protagonismo que en sus predecesoras, podemos observar más melodía, pero sin dejar de lado las atmósferas opresivas y lúgubres. Muy en segundo plano Greg nos deleita con pequeños acordes contrastando con la distorsión del bajo.

La siguiente en aparecer es la homónima “Medusa”, volvemos a encontrar voces limpias, siguiendo la estela de la anterior, sin dejar de lado esa decadencia ascendente, aunque en ella podamos encontrar unos coros que resultan bastante pegadizos.

Los que podían pensar un aumento de las melodías a partir de estos dos cortes anteriores se equivocaba por que volvemos a encontrarnos un tema denso, muy muy doom con “No Passage For The Dead”, riffs oscuros pesados, con un aire al pasado que te hacen retorcerte mientras lo escuchas, son simplemente sublimes. El trío Holmes-Machintosh-Edmonson da para mucho, son ya muchos años a sus espaldas y nos siguen deleitando con el paso de los años.

Nos acercamos al final con un tema muy dinámico, “Blood & Chaos”, después de la que la decadencia sea la tónica general del álbum, aquí encontramos un pequeño soplo de aire fresco. para adentrarnos en el ultimo corte “Until the grave” en el que han sabido combinar muy bien todas las propuestas que nos han ido ofreciendo a lo largo de la escucha, mezclando partes doom con otras más dinámicas, haciendo de este corte una manera muy digna de terminar su trabajo.

No puedo quedarme aquí sin destacar que en la edición especial del álbum podemos encontrar dos temas altamente destacables que bien podrían haber formado parte del disco. Me refiero a “Shrines” y “Symbolic Virtue”, altamente recomendable la primera de ellas a pesar de su sencillez resulta ser uno de los temas mas completos de todo este trabajo a pesar de no haber sido incluida.

He de reconocer que me costó cogerle el punto a este nuevo trabajo, como comente al principio de esta critica es un disco difícil de escuchar, muy denso, muy muy desgarrador en ocasiones con unos temas oscuros y lúgubres siguiendo la estela de su anterior obra, pero que va ganando con las escuchas hasta darte cuenta de que estamos ante una obra magnífica la facturada por el combo británico. La experiencia es un grado y son unos maestros en su estilo, lo llevan demostrando a lo largo de su carrera, sabiendo recuperarse de sus altibajos.

Quizás como contrapunto y como punto menos positivo me quedaría en que hecho en falta algo más de melodía como pude encontrar en “The plague within”, no es que resulte algo malo, ya que creo que es algo premeditado por parte de la banda volver a sonar mas doom y pesados que antes.

Puntuación: 8,50/10

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